María, 21 de diciembre, 2015

La paranoia de la paternidad en Navidad #mothernity

Ni madre helicóptero, ni madre liberal, ni madre conservadora, ni madrastra, ni mami. No me encuentro en las definiciones. Y menos aún en Navidad. Si a lo largo del año el nivel de juicio y prejuicio sobre cómo hacemos las cosas los padres y las madres (ahora, hoy más que nunca, hay que decir “madres y padres, hijos e hijas, hermanos y hermanas”) es afilado y elevado, las Felices Fiestas se convierten en el Juicio Final.

No sé si todas las generaciones inmediatamente anteriores de progenitores han estado tan minuciosamente evaluadas como la actual. En los medios, en redes sociales, en las puertas de los colegios, en las tertulias posteriores a las cenas. Everywhere and anywhere. Ojo, no me excluyo ni me coloco corona de santa. Yo también opino sobre otros padres y sus costumbres. Desde las cosas pequeñas hasta las más grandes. De lo contrario no tendría un blog para intentar concienciar a jefes (y jefas) de familia sobre integrar lo 2.0 en la educación de los iKids.

El caso es que ha llegado oficialmente la Navidad. Ya no lo dice El Corte Inglés; lo dice el calendario. Y sólo con el tipo de calendario de adviento que tengas en casa ya cuentas muchas cosas sobre tu tipo de #mothernity.

  • Calendario de chocolatinas customizado a la última moda: Star Wars (ahora Rogue One, perdón), Hello Kitty, Trolls y Vaiana, etcétera, etcétera.
  • Calendario clásico con imágenes religiosas.
  • Calendario de felpa que has hecho artística y creativamentevcon tus propias manos (junto a los niños o por tu cuenta).
  • Calendario de diseño minimalista.
  • Ningún calendario.

¿Eres padre? Esto es lo que tienes que hacer en Navidad

En Navidad, la maternidad y la paternidad (mira que esto de duplicar género alarga las cosas) se convierten en tal reto, tal hazaña, que toda lucha galáctica o campaña electoral queda en pura minucia. Leyendo prensa, consultando webs, visitando blogs, bajando por tus muros de Facebook o tus TL de Twitter e Instagram, charlando en la puerta de los colegios y en las oficinas, te encuentras cada día con LA MEJOR FORMA DE HACER LAS COSAS EN ESTAS FECHAS, con decenas de expertos que aconsejan sobre lo que es útil, inútil, bueno, malo, fundamental, innecesario, responsable, irresponsable, coherente y loco. En el nivel de escucha que se haga de tanta opinión envidio profundamente a los hombres, que tienden a no evaluarse permanentemente. Las madres nos miramos más, a ver si lo hacemos bien o no. No todas, claro. Pero muchas sí. Puedes encontrarte con cosas como éstas…

  • Es Navidad. ¿Les vas a regalar un dispositivo tecnológico? Ten en cuenta estos consejos.
  • Es Navidad. No les aparques con los iPads. Sácalos a la calle: aquí están los mejores planes para niños en tu ciudad.
  • En Navidad, padres esclavos de sus hijos: no les organices planes para cada día, no les haces ningún favor. Los niños ya no saben aburrirse.
  • Llega la Navidad: familias trabajadoras recurren a los abuelos para poder conciliar. Busquemos culpables.
  • ¿Les mandas a campamentos navideños? Piénsalo dos veces y pasa más tiempo con ellos.
  • Y tú, ¿cómo concilias?
  • En Navidad, tu Ayuntamiento organiza actividades matutinas para los iKids. ¡Apúntate!
  • Navidad: las 15 mejores manualidades para que decores la casa con tus hijos.
  • Navidad: nada de menús separados. Enséñales a comer de todo.
  • Navidad: niños y caprichos. La teoría de los 4 regalos.

En vacaciones, ¿cuántos deberes tienen tus hijos? No los hagas por ellos. O pide más deberes para hacerlos duros y responsables. O demanda que no les pongan deberes en absoluto porque los niños deben jugar.

No les soluciones la vida, déjalos vivir y aprender, pero no los dejes solos, estate pendiente. No condiciones tu vida por la suya, pero asume de una vez que has tenido hijos para responsabilizarte de ellos. No los abandones frente a una pantalla, pero mira, los 10 juguetes tecnológicos de la temporada. No elijas sus juguetes; que elijan ellos (las niñas también quieren robots y los niños también quieren muñecas). En esto último, que coincide con la campaña #soyquiendecide de RealKiddys, estoy de acuerdo; buscaré un momento para contar más al respecto.

Si tú no tienes vacaciones, búscate la vida. Hay colectivos que luchan por tus derechos, así que únete a ellos. Y si tienes vacaciones, dedícales tu tiempo con mesura y calidad. Y si eres autónomo y trabajas desde casa, intenta explicarles que no todo tu tiempo es tuyo (o suyo) de verdad.

Como diría una que yo me sé: joé.

Logística familiar fuera de la rutina 

A todo esto se añade la logística de la casa entre Nochebuena y Reyes. La rutina del día a día se rompe y hay que organizarse. Boom, ya está. Es el Apocalipsis.

Como quieres que en lugar de 20 juguetes reciban de Sus Majestades una moderada y educativa cantidad de regalos, elabora tu lista y distribuye. Plantea (con ellos cuando piensan la carta y con los demás cuando repartes el destino de cada regalo) que haya un reparto equitativo de chorradas, tecnología, didáctica, creatividad y buenos precios. Si encargas por Internet, ojo a dónde lo haces. Y si te relacionas con los pajes en modo presencial, acude al centro comercial con una lista para no pasarte (como al hacer la compra del mes, igual).

Como quieres que sean niños educados, consensúa con abuelos que los menús navideños sean únicos. Nada de alternativa infantil; los iKids tienen que comerse lo que se ponga en la mesa. Luego ya si montan drama, gestionas tú el momento intenso y de paso madrugas al día siguiente porque se levantan a las 7 am, famélicos.

Como quieres que sean niños felices, sácalos y haz planes con ellos. Pero los justos, no vaya a ser que te esclavices y les acostumbres a que todo el tiempo familiar es para ellos. Y ojo, ten en cuenta que hay espectáculos que cuestan una fortuna, así que planifica y, si puedes, edúcalos en el ahorro. Ten en cuenta qué espectáculo eliges; puede que no sea apropiado por edad –y si tienes iKids de edades que no comparten lo que en EEUU llaman PG y aquí llamábamos «rombos», búscate la vida para dedicarles a todos tiempo de calidad, organízate con el iHim de turno y haz el pino puente-.

Como quieres niños capacitados socialmente, agota la batería de las tablets y no les prestes tu móvil. Menos aún en restaurantes. Cuando salgáis a comer con amigos, lo estarás haciendo mal si se comportan como semi-adultos en la mesa (porque los niños tienen que poder ser niños) y lo estarás haciendo mal si condicionas a los demás para que tus hijos estén entretenidos e implicados en la conversación.

Como quieres niños responsables e intelectualmente preparados, mira a ver si tienen deberes. Si los tienen, evalúa si son muchos o no, porque eso parece ser responsabilidad tuya en los últimos tiempos. Y controla que los hagan pero sin hacerlos con ellos y favoreciendo que tengan un entorno adecuado (iluminado, tranquilo). Si no los tienen, haz que lean. Si puede ser con el ejemplo, mejor. O lee tú en voz alta. Que lean todos, señora. Libros adecuados a su edad, señora. Y mejor en papel y no en un eBook, señora. Que dibujen. Pero no en la Tablet. O sí en la Tablet. Estimula sus mentes. Pero sin hacerlo por ellos.

Si tienen amigos, organiza planes. Pero no muchos, que no se acostumbren a estar siempre entretenidos. Si no tienen muchos amigos, considera si tienes que llevar a la criatura a un experto en relaciones o desentiéndete porque, total, los niños llevan siglos creciendo y no hace falta que construyas tú su vida social.

Señora, no se olvide de la vida sana. Que tomen fruta y verduras en lugar de chuches y comida basura. Que hagan deporte, señora. Que no vivan en el sedentarismo, no vean demasiada tele y beban leche y agua en lugar de refrescos.

Hable con ellos, señora. Pase tiempo con ellos, señora. No mire su móvil, señora.

Pero, ojo, señora, conozca qué es «demasiado» para al mismo tiempo fomentar que se vayan convirtiendo poco a poco en personas que saben pensar, que saben aburrirse, que saben no ser caprichosos y dictatoriales.

¿ESTOY EXAGERANDO?

Podría ser. Tiendo a hacerlo. Puede que tú no tengas todo esto en la cabeza, pero los mensajes que nos lanzan con unas y otras opciones, con reflexiones sobre los tiempos que corren y la vida que llevan nuestros hijos, están ahí. Una búsqueda en Google, un paseo por redes sociales y una visita a casi cualquier publicación en su sección de Sociedad / Familia / Educación… y ahí está. La paranoia de la paternidad y de la maternidad en el siglo XXI. Con especial hincapié en Navidad. Nos están (estamos) juzgando sin descanso.

Seguramente en tiempos de nuestros padres ya había locura para organizarse y teorías múltiples para hacer las cosas. La diferencia es que ahora las sugerencias nos invaden desde todas partes. A todas horas.

Tenemos dos semanas por delante con los iKids en casa. En mi nivel de friquismo, yo me haría un Excel organizativo de todo lo que debo y no debo hacer. Pero eso me haría demasiado susceptible a todo lo que leo. Me haría más rara de lo que ya soy. Tengo amigas mucho más maduras que yo que no se juzgan tanto. Una en concreto, E., estoy segura de que no se come tanto la cabeza. Por eso cuando tengo dudas, pienso en ella y en lo que haría en tal o cual situación. Me miro un poco en su espejo…salvo porque sé que nunca cocinaré tan bien; su strogonoff de pollo es lo más. Eso, frente a mi sándwich mixto, lo dice todo.

¿En qué nivel de auto-examen te encuentras tú ante todo lo que se pide a los padres de hoy? Quizá no lo pienses en absoluto, pero si lo haces, ¿qué nota te pones en este test navideño? Yo apruebo raspado 😉

Bss,

M.

PD1. Desde principios de diciembre, iHim y yo compartimos en Dropbox la relación de regalos familiares. Probablemente si llegara un experto en terapia de pareja, diría que las cosas así no funcionan y que tenemos que hablar más en lugar de relacionarnos vía “documento compartido”.

PD2. El 80% de los deseos navideños de mis iKids se encarga online. Os recuerdo que es fundamental saber dónde y cómo compramos en Internet. Mejor «https://» que «http://», porque la «s» es de safe o seguro. Si podéis, evitad utilizar los datos de vuestras tarjetas de crédito o débito utilizando wi-fi pública. No compartáis en redes sociales los 6 días que os vais de vacaciones o al menos verificad antes vuestros ajustes de privacidad. Y si salís con los iKids, mejor fotos de espaldas o medio cuerpo a la hora de contar que los lleváis al teatro.

PD3. Todo lo dicho en este post carece de fundamento si las cosas en casa están tan complicadas que resulta hasta ridículo pensar en planes, regalos y divagaciones varias. En el momento de mayor éxtasis auto-contemplativo, no me queda más remedio que acordarme de todos los que están mucho peor. Ellos son el verdadero espíritu de la paternidad en Navidad y mi misión, recordar a los iKids que tienen mucha suerte y que es su responsabilidad ayudar a quienes tienen menos suerte o menos recursos o menos familia. Así que sólo compartiré un enlace de sugerencias en el post: éste, sobre formas de ser solidario en Navidad.

PD4. Suerte con la Lotería…

 

 

Autor: María

Publicado: 21 de diciembre, 2015

Categorías: Mothernity

Etiquetas: Mothernity

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