24 horas de una madre, en #apps

24 horas de una madre, en #apps

Junio. Ese maravilloso mes en el que acaba el curso escolar de los iKids. Festivales de extraescolares, exámenes de los mayores, excursiones varias, últimos cumpleaños de compañer@s, quedadas pre-vacacionales en fin de semana (tipo cine-merienda-piscina), gestiones pre-campamento (busca ropa, marca ropa). Niños cansados, calor cansante, todos más que listos para desconectar. Y sin duda el verano es una gran oportunidad para darle al botón de OFF. Pero antes de inaugurar la temporada estival -la que te corresponde a ti, adulto- toca un último empujón en el que la agenda echa humo.

Hoy no hablo de educación ni de ciudadanos digitales. Escribo en homenaje a todas las madres que desmenuzan los minutos para llegar a todo, tirando de tecnología. Porque en épocas como ésta, el smartphone, las aplicaciones e Internet se convierten, al menos en mi casa, en los mejores amigos, los que te ayudan a amortizar el tiempo. Os propongo un recorrido por las apps más típicas que uso a lo largo de una jornada de fin de curso. Porque cuando las madres estamos mirando el móvil, no siempre estamos perdiendo el tiempo ni desatendiendo a nuestros iKids. Vale, los padres también son guays. Pero hoy hablo de madres.

Hablo de mí y de mi iPhone, claro, pero supongo que alguna madre habrá por ahí que use también aplicaciones para sobrevivir al día.

Repaso a 24 horas de una madre, en apps  

6,30 h. Desayunas y miras la app de Agenda en el móvil para repasar la carrera del día. Sola y tranquila, echas un vistazo a la app del correo electrónico y a Instagram, mientras disfrutas del silencio. Te duchas, te pesas y al sincronizar la báscula con la app de Actividad o con Withings ves que hoy tampoco es el día en que te acercas a una operación bikini satisfactoria.

7 h. Despiertas a los iKids. Lo haces con un “buenos días” y un beso, pero también conectando el Sonos desde el móvil para ponerles música y acelerar el proceso.

8,15 h. Dejas a los iKids en el cole. Te vas directamente a una reunión en la que tienes puestas todas tus esperanzas de visibilidad para sacar adelante un nuevo proyecto. Como el encuentro es en el centro de la ciudad, allá donde el aparcamiento es imposible, decides ir en taxi. Y abres la app de Hailo o MyTaxi para pedirlo. Llega en seguida, te subes y en el camino entras en Twitter para enterarte de qué les parece interesante a las personas interesantes a las que sigues. Por el camino, escuchas un Podcast que te ha recomendado iHim.

9 h. Empieza tu reunión. Abres Keynote para mostrar a los asistentes tu presentación de proyecto. Lo das todo y terminas razonablemente satisfecha. Tus interlocutores también parecen contentos y te piden más documentación. Abres Dropbox desde el móvil, recuperas otra PPT y se la envías a todos desde la misma mesa de reuniones.

10,30 h. Para volver al despacho, esta vez coges el autobús y por el camino entras en Facebook para compartir tu éxito con tus amigos. Vas oyendo la app de tu emisora de radio favorita, con los auriculares PLT conectados al móvil por bluetooth. Te salta la alarma de Recordatorios; tienes que pedir cita en el pediatra para iLast, le toca vacuna. Abres Salud Madrid si es para el centro de salud y la solicitas. En apenas un minuto la tienes confirmada. O buscas otorrino pediátrico en Doctoralia, por ejemplo. Y llamas. Hecho. A otra cosa.

11,15 h. Te pones con tu post del día para el blog. En Notas te has apuntado algunas ideas, así que te las mandas por correo y las pegas en el documento que tienes abierto en el portátil para ir trabajando sobre ellas. Si no estás en casa y tu blog es de WordPress, puedes redactar el borrador desde la app para publicarlo después. El post es, por ejemplo, una infografía con recomendaciones para acompañar a los iKids en su vida digital, así que buscas inspiración en Pinterest para ver qué ideas han tenido otros sobre el mismo tema. Ilustras el texto con una foto que guardabas en el carrete del móvil, después de haberla retocado con PicStitch.

12,30 h. Sales a comprar calcetines de repuesto para iFirst, cuyo pie crece a una velocidad pasmosa. Coges el coche y después de aparcar te proteges de la multa madrileña pagando con ElParking. Si has optado por un aparcamiento, usas Telpark para no buscar a la desesperada el cajero automático. En medio del recado atiendes las llamadas que te llegan por la app fundamental del móvil (sí, la de hablar por teléfono…).

14 h. Hora de comer. Es el cumpleaños de tu amiga, que vive en Londres. Así que coges el móvil y la llamas por Skype o FaceTime o similar. Te tomas tu café sagrado y vuelves al despacho. Trabajas un rato mientras escuchas tu playlist favorita en Spotify. Haces una transferencia pendiente -campamento de iFirst- a través de la app del banco.

15 h. Repasas la agenda otra vez y creas un nuevo recordatorio para no olvidar pedir cita con el dentista (de iHer). Abres un chat en Telegram con dos madres de amigos de iLast y organizas una tarde para que jueguen juntos en casa. Asistes pasmada a los 48 mensajes no leídos en el chat de WhatsApp de madres del curso XX (que tienes silenciado). Cuando ya está confirmada la super cita de iLast, la apuntas en la agenda básica o mejor en Kiddoapp, Cozi u otra app de organización familiar. Y como habrá que llevar de vuelta a los amigos a sus hogares, lo compartes vía iCloud Drive con iHim para que vaya cogiendo la indirecta de que probablemente sea él quien haga de chófer.

16 h. Abres Yaap_money para pagar a una mamá del cole los 3 euros que se han aportado para un regalo conjunto. Hecho. Ya no eres morosa. Sales del despacho y dejas la alarma puesta abriendo la app de Verisure. Como has vuelto a olvidar la contraseña, la buscas en 1Password. Y te vas camino del cole para recoger a los iKids. En el coche, a 70 grados de temperatura en un coche negro, esperas a que salgan mientras ves en YouTube un video que te ha enviado una amiga y que enseña en 6 pasos cómo introducir nuevas recetas en tu menú. Todo facilísimo, dice la locutora. No te convence y abres la app de recetas que te descargaste el fin de semana, que también te propone menús saludables. Sonríes y miras al cielo porque sabes que hoy tampoco será el día en que introduzcas nuevas creatividades en el menú familiar (viva el gazpacho). Te salta un globito en la app del mail y ves que te ha llegado la confirmación del billete de avión que compraste en la app de una compañía aérea para el iKid que se va de campamento en dos semanas. Eso te recuerda que te llevas a los iKids al cine el próximo domingo, entras en la app del navegador, vas al site del cine, compras las entradas y las guardas Wallet. Listo. Ya no las pierdes ni las tienes que imprimir.

17 h. Ya con los iKids. Sientes una felicidad suprema cuando todos inician ese baile verbal “mamá mamá mamá mamá mamá” y a los 5 minutos de recogerles se están peleando a gritos porque todos quieren contarte al mismo tiempo cómo les ha ido el día. iHer tiene cumpleaños este viernes. iLast plan de piscina. iFirst igual. Preguntas por WhatsApp a las madres de los niños que invitan sobre la hora de recogida y la dirección (que luego localizas en GoogleMaps para organizar el itinerario de cosecha de iKids).  Como eres súper buena madre y los tienes requetebieneducados, con sólo mirarles ellos entienden que hablarán por turnos y esperarán pacientemente a que les toque. Ejem. Grabas con Notas de voz u otras alternativas su griterío para ponerlo de tono de llamada… Te haces un selfie a la desesperada con la app de Fotos y se lo envías a tu madre para preguntarle “y tú, ¿cómo sobreviviste?”.

19,30 h. Baños OK (gracias a las Alturas mis iKids ya están en edad de ducharse solos), cena haciendo chup-chup en la vitrocerámica. Chequeas con iHer su saturación de oxígeno en sangre (por su asma) con Pulse Oximeter. Y frente a la sartén, desde la app de WordPress, publicas tu post, que hasta ahora erra un borrador. iFirst está terminando los exámenes y te pregunta qué significa “megalomanía”; le recomiendas que mire en DLE, la app de la Real Academia Española (RAE). Entras en la app de la plataforma de comunicación del colegio de los niños, porque tienes una circular pendiente de leer; excursión programada, tienen que llevar pistola de agua (que tendrás que comprar mañana; te lo apuntas en los recordatorios). Dejas el móvil en el salón y te olvidas de él durante un rato.

21.30 h. Las criaturas más jóvenes duermen. iHim y iLast ven la tele en el salón y tú, desde tu maravilloso sofá, planificas los próximos días. Hay un congreso sobre el tema que te apasiona, estás inscrita y tienes tu entrada guardada en EventBrite. Como tendrás tres días sin mucho tiempo libre, encargas en la app de Amazon el regalo de cumpleaños para la niña que ha invitado a iHer y compras el disfraz para iLast –por su festival-, pero compruebas las medidas de la talla con Converter porque el disfraz viene descrito en pulgadas, no en centímetros. Y compras en la app de Decathlon dos cantimploras y una linterna para los campamentistas. Todo te llegará a casa en los próximos 2-3 días. Perfecto. Entras en una app de viajes y buscas ideas -bajo presupuesto- de hoteles para ese viaje familiar que aún no has cerrado. Vuelves a echar un vistazo a Instagram. Silencias el móvil.

23 h. Bendita cama. Pones el móvil a cargar en la mesa de la esquina de tu habitación (no en la mesilla) y te acuestas. A leer. Felicidad.

Y desconectas.

Besos,

M.

PD1. Obviamente no usas todas estas apps todos los días. Pero podrías hacerlo perfectamente. Durante todo el año, las apps son reinas de la maternidad. Pero en diciembre y junio, el tema estalla ;) No he mencionado los miles de aplicaciones existentes para que los iKids jueguen… Cuando hay más tiempo libre se incorporan apps como la de Sapos y Princesas para buscar planes, Toontastic o Rory’s Story Cubes para inventar historias entre todos o apps para guardar los centenares de dibujos de iLast.

PD2. ¿Me dejo alguna aplicación que para ti sea relevante? ¿Cómo de app-licada eres tú? Éste es un post de humor, de buen humor.

PD4. Hace un año estuve en la presentación del VI Informe sobre las Apps en España, elaborado por The App Date. Se compartieron conclusiones muy interesantes:

  • España: 81% de móviles es smartphone. El móvil será “el sensor de la humanidad”. Y lo será vía apps, como epicentro entre dispositivos.
  • El 90% del tiempo que un usuario usa el móvil es para utilizar apps.
  • Por encima de los 45 años ha subido 13 puntos el uso de aplicaciones.
  • Domingo, día top para descargar; prime times 16-17/20-21 h.
  • Uso: ganan comunicación y correo, RRSS, localización, información.
  • Estamos dispuestos a pagar por apps, llega la realidad virtual y los retail venden más en apps que en web móvil.

Así que nuestra vida social y laboral ya se apoya en apps para hacer más cosas o hacerlas mejor o que resulte todo más fácil. Y el entretenimiento (videojuegos, realidad virtual) también se nutre y nutre y nutre de apps. Pero,  ¿y nuestra vida familiar? Los porcentajes cuentan que algunos de los sectores en los que más se gasta vía móvil son alimentación y hogar o casa… Y una de las apps españolas más descargadas se llama “My new baby”. ¿Qué apps son las más utilizadas por padres y madres? ¿Cuáles son las apps top para estudiantes? ¿O qué apps hay para mejorar las vidas de las familias? ¿Se sabe? ¿No? Deberíamos averiguarlo… Mientras llega esa información estructurada, de lo que no cabe duda es de que los padres y las madres, las familias, usamos las apps para movernos, informarnos, contactarnos, recordarnos citas y tareas…

 

There are 2 comments for this article
  1. Maider at 2:16 pm

    Buf! Efectivamente son muchas las apps que usamos sin darnos cuenta y que nos facilitan la vida. Cómo lo hacíamos hace 10 años, sin tanta historia?!?!
    Me he reído mucho con el post, aunque también me he agobiado mucho con el día tan agotador que tienes.
    Qué suerte de vivir donde vivo, y poder ir andando al cole, en bici a trabajar o a reuniones, y remojar los pies en la orilla entre cita y cita.
    Bueno guapa, feliz verano y disfruta!!
    Maider

    • iWomanish at 3:05 pm

      Sin las Apps lo haríamos igual de bien. Lo que cuenta es la intención, no? Lo llevo un poco a la exageración, pero es casi casi la vida misma :) Abrazo!

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